Día de ponerse al día

Estaba con gente, en un asado. De repente me di cuenta que a pesar de que no encajaba ahí, lo estaba disfrutando. Estaba disfrutando el poder mirar a otros y mirarme como si no estuviera ahí en mi cuerpo. Nos veía desde otro lado y me hacía mucha gracia. Estábamos todos hablando, pero en realidad, nadie decía nada. Es que había que disfrutar la compañía, el estar juntos como no lo estábamos hace mucho tiempo. Todos habíamos cambiado tanto, pero parecía que ahora éramos los mismos de siempre. Me olvidé de las cosas malas y desagradables que me causan algunos en ciertos momentos, me olvidé de lo que busco todo el tiempo, porque no lo necesitaba. Se sentía bien. Era algo así como un reencuentro, como recordar cuando éramos más niños y nos juntábamos y jugábamos, y aunque yo era la más chica y no me pescaban mucho, yo lo pasaba bien igual. Es que no me sentía tan sola. Pasa que al final, uno puede sentirse solo muchas veces, pero yo sé que pase lo que pase, estas personas, de mejor o peor manera, siempre van a estar, a pesar de los prejuicios y de los rencores que por lo general, van de mi parte.

hace más de una semana que me titulé. fue un momento bastante tranquilo y entretenido. me sentí muy cómoda, y finalmente obtuvimos la nota máxima. yo estoy feliz, obviamente, pero pensé que sería no sé... más emocionante, pero no siento casi nada.

ya queda nada, y sí, estoy nerviosa. yo sé que al final no es tan terrible, que si trabajamos durante 2 años en nuestro proyecto, lo conocemos mejor que nadie, y está muy bueno. pero y lo que viene después? y si no soy exitosa? si no puedo trabajar en lo que estudié? si a fin de cuentas, no sirvo para lo que se necesita? si no soy tan buena como creía? es eso lo que me asusta más que todo.

Hoy me desperté pensando: "noooo! lo hice otra vez! me quiero matar". Y no, estaba, pero a medias, así que prácticamente no cuenta. Yo no entiendo por qué no pienso las cosas antes de hacerlas, ni por qué no me permito disfrutar un poco más de la vida. Por alguna razón, todo lo comparo, sin tener siquiera los parámetros, pero bueno, lo hago igual, y no estoy orgullosa de eso. Yo creo que es hora de detenerse y de volver a esa posición en la cual no le hacía mal a nadie ni me hacían mal a mi. Sabíamos que esto sucedería, pero lo hicimos igual. Dijimos que no volveríamos, y volvimos igual, y yo no nos entiendo, porque sabemos lo que significa, y sabemos cuáles son las consecuencias de eso, y yo creo que está SÚPER mal.
Aparte, se repiten cosas por las que ya lo pasé pésimo. Toda la cosa del tiempo, de la distancia, del desamor. No sé, a veces me sorprendo tanto de mí y de mi incapacidad de negarme a las cosas que sé que no son buenas para mí. Stupid.

love is love

A veces me enamoro tanto, y me dura tan poco. No sólo que para variar el tipo me de la PLR, sino que otras veces, se me va el amor así no más. Por ejemplo, me enamoro de X y sufro varios días por él, y ya cuando veo que la cosa no va a funcionar, adiós. Bah, en realidad eso me ha pasado menos veces que lo contrario, cuando pasan eras para olvidar. La cosa es que estaba pensando que yo hace unos días aseguraba lo mucho que extrañaba la sensación que viene antes de la PLR o de la huída del amor, o sea, el amor mismo. Que extrañaba sufrir por amor, que disfrutaba más cuando eso sucedía, blah, blah. Entonces hago algo así como una vuelta a esas épocas, vuelvo a sentir lo mismo y no me parece que haya sido agradable. Parece que eso que extraño, es más que cualquier cosa, the URST, o sea, la tensión sexual no resuelta (porque ya que somos guionistas, usemos términos del área). En realidad, sufrir por amor es bien sharsha. Lo que es entrete, y lo que quiero YA, es mi URST!!

la falta de amor. en todas sus aristas.
sonamo.

mis días en são paulo

Es tan impresionante la vista a São Paulo desde el cielo. No es más que pura ciudad. Una maqueta infinita con millones de edificios que se pierden, que no tienen fronteras, y que para uno que vive en una ciudad pequeña, es algo inverosímil. Quizás incluso parece hostil y ya se llega un poco freakeado. Pero la recepción es buena. La onda no es tan de ciudad: los brasileños son amables, preocupados y risueños.
Me es extraño viajar sola. Yo disfruto de la soledad, pero esos días sí me hizo falta alguien conmigo. Es que la ciudad, dejando de lado sus habitantes, intimida demasiado por su porte, por sus calles y el desorden en que está construída, que es fácil perder la cabeza. Porque allá me topé con cada cosa.
Habían también pastelitos tipo intelectualoides de los malos, de los que creen saber de todo y sienten que han vivido todo, pero que en realidad sólo hablan de una cosa. Y son el cliché.
Al segundo día ya quería volver a casa. Pensaba que si pudiera volver el tiempo atrás, no habría aceptado la idea de ir a São Paulo.
La cosa después fue mejorando. Por suerte. Supongo que el problema fue adaptarme y entender que efectivamente estaba SOLA, y que eso no debía ser algo malo, sino todo lo contrario. Me di cuenta que sí, que había gente que valía la pena y era la mayoría: Milagros, Claudia, Cinthia, Daniela, Pablo, David, Fábio, Rafa, Simone, Lucía, Paula, y al final, y por sobretodo Pedro y Caro. Todos ellos son personas increíbles, y el problema fue que entré con prejuicios. Mala cosa. Pero así mismo fue como aprendí a cambiar eso, y en ese momento fue que desapareció el arrepentimiento de haber ido a São Paulo. Y lamenté haber dejado ir a Gustavo, porque me hubiera hecho bien tener con quién conversar cosas distintas de las que hacíamos allá.
Octavio es un caballero de esos que ya no se ven, el mexicano (no recuerdo su nombre) es un entusiasta que me hizo creer un poco más en lo que hago, y Carlo me hizo entender mejor cuál es la labor nuestra. Sí, estuve feliz, pero debe ser que me fui con la felicidad a medias. Y sigo sorprendida de que las peluquerías estén abiertas a las 2 de la mañana y que haya gente esperando.
Y tengo ganas de volver a caminar por la rua Augusta, ir a la samba, bailar en Zé Presidente, comprar cigarros Free, decir "muito obrigada" y visitar las librerías de la Paulista. Y conocer a los brasileños guapos, por supuesto!!

me voy...

me voy a sao paulo. me voy con una felicidad, pero a medias. yo quería ir con mi amiga, pero iré sola. me voy a sao paulo con todo pagado de este fin de semana al otro. qué felicidad a medias! pero felicidad, al fin y al cabo.

a lack of color

and when i see you, i really see you upside down, but my brain knows better, it picks you up and turns you around. if you feel discouraged, that there´s a lack of color here, please don´t worry lover, it´s really bursting at the seems, absorbing everything, the spectrum´s a to z. this is fact, not fiction, for the first time in years, and all the girls in every girlie magazine, can´t make me feel any less alone, i´m reaching for the phone. to call at 7:03 and on your machine i slur a plea for you to come home, but i know it´s too late, i should have given you a reason to stay.

estoy cansada de que todo sea así, siempre lo mismo. nunca con la posibilidad de encontrar a alguien.

invierno


Me encanta el olor al invierno. La tierra mojada, la leña que se quema en las casas para pasar el frío, aunque hoy, no hace tanto. Pero es día de invierno. Con nubes grises llenas de agua para soltar en cualquier momento. Yo creo que nací en el lugar equivocado. Soy mucho más feliz cuando estoy en el sur, donde casi todo el año es entre otoño e invierno. Así lo imagino cuando estoy acá, y cuando estoy allá, pienso que es así, tal como lo quiero. Cuando estoy allá, puedo caminar con lluvia, mojarme entera y que no me importe. El factor contexto, supongo, es fundamental. Pienso, por ejemplo, en Valdivia. Me encanta el olor de Valdivia. Me encanta la gente de Valdivia. El mercado, la feria, la placita, la tienda de chocolates, los lobos marinos que se cuelan en la calle, la tienda mapuche, los restaurantes con paila marina, todo, todo, todo. Eso es lo que quiero para mí.

Hace frío, entonces, como tengo que trabajar, me preparo un chocolate caliente con Garotada, que es el chocolate caliente más rico del mundo, porque es como echarle un chocolate Garoto a la leche. Después, enchufo el notebook, y me meto a la cama. Me pongo a escribir. Esta vez lo que hay que hacer es guionizar los capítulos de Lucía. A mi me toca el segundo, que en síntesis, es donde Lucía, la protagonista, debe trabajar con Alta, su antagonista, y con Mateo, de quien debe enamorarse obligadamente. Lucía es bien amargada, ya está harta de vivir, con esta, su 108va vida, y no lograr su misión en ninguna de ellas. La Alta es una pelolais engreída y miradora en menos, a ella "Chile le queda chico". Mateo es un flaite que le gusta comer palmeras en el litoral central, y que ama a la Alta.
Entonces así, abro el word, ya que por ahora, el formato no importa tanto para la primera versión, después lo pasamos a final draft, y todo bien. Y la verdad, es que me entretengo pero TANTO. Me río sola. Me doy cuenta que me gusta mucho Lucía, que los personajes hablan sin pedirme permiso, y son buenísimos. Creo que va por buen camino todo, y eso me pone contenta.

color humano, almendra


besos, mares de algodón
sin mareas, suaves son
sublimándonos, despertándonos
somos seres humanos
sin saber lo que es hoy
un ser humano
vida y sangre sin ardor
no hace falta, hay calor
no miremos hoy, descansemos hoy
vemos todos colores
sin saber hoy lo que es un color.

es que el flaco es un grande.

Ayer por primera vez sentí que era injusto. Creo que nunca hice mucho para que estuviera orgulloso, y ayer lo habría estado tanto.

Y, como una manera de traer el pasado al presente, da a entender que intentarlo nuevamente parece ser una buena idea. Yo, sabiendo que lo quería, y sabiendo la respuesta, lo pienso unos segundos, y antes de sacarlo de la cabeza a las palabras, digo: sí. Luego vuelvo a pensar en cuáles serían las razones por las que accedería, y me doy cuenta que si fuera así, sería por las razones equivocadas. Y más que sea porque no se merece una cosa así, pienso que en realidad la que no lo merece soy yo. Porque pasar nuevamente por eso sería quererme TAN poco.